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Impermeabilización de una cubierta plana en un edificio de Ourense

Impermeabilización de terrazas y cubiertas planas: sistemas, por qué fallan y mantenimiento

Aplicación de membrana impermeabilizante sobre una cubierta plana

Una terraza o una azotea plana es, para el agua, una trampa perfecta: no tiene la pendiente de un tejado que la haga resbalar, así que el agua se queda encima buscando por dónde entrar. En Ourense, donde llueve mucho y bien, basta una junta abierta o un sumidero atascado para que esa agua acumulada acabe apareciendo en el techo del piso de abajo. Es una de las consultas más habituales que recibimos como empresa de impermeabilización y trabajos en altura en Ourense, y casi siempre empieza con una mancha en el techo. Por eso la impermeabilización de superficies horizontales es un mundo distinto al de la fachada.

En esta guía nos ocupamos solo de superficies horizontales —terrazas transitables, azoteas y cubiertas planas—, que tienen sus propios sistemas y sus propios fallos. La fachada vertical y el calendario para actuar antes del invierno tienen sus propias claves, que conviene revisar aparte.

Por qué la cubierta plana da tantos problemas

La clave está en una palabra: estancamiento. Un tejado inclinado evacúa el agua por gravedad en segundos; una cubierta plana la retiene, y el agua parada acaba encontrando cualquier defecto. Además, la cubierta plana suele ser transitable —se pisa, se ponen macetas, se instalan aparatos de aire—, y cada uso es una oportunidad de dañar la membrana que la protege.

A eso se suma el movimiento térmico: una superficie horizontal recibe el sol de lleno en verano y se enfría de golpe con la lluvia, dilatando y contrayendo la membrana miles de veces al año. Un sistema mal elegido o mal rematado no aguanta ese vaivén y termina agrietándose justo por las juntas y los encuentros, que es por donde entra el agua.

Sistemas de impermeabilización y cuándo usar cada uno

No hay un sistema universal: depende de si la terraza se pisa, de si se puede levantar el pavimento existente y del presupuesto. Estos son los que usamos habitualmente:

  • Lámina asfáltica (betún modificado). El clásico fiable. Se aplica con soplete o autoadhesiva, en una o dos capas. Muy resistente y económica, ideal bajo pavimento o grava. Su punto débil son los solapes y remates mal ejecutados.
  • Membrana de caucho EPDM. Una lámina elástica de una sola pieza que se adapta muy bien al movimiento. Muy duradera y con pocas juntas, perfecta para cubiertas no transitables o bajo protección.
  • Poliuretano líquido (membrana continua). Se aplica con rodillo o pistola y forma una capa sin juntas que envuelve sumideros, esquinas y tuberías. Ideal para terrazas con muchos encuentros o formas complicadas, y se puede aplicar sobre el soporte existente en muchos casos.
  • Mortero impermeabilizante flexible. Para terrazas que se van a alicatar encima: se aplica bajo el pavimento y sella el vaso. Habitual en terrazas de vivienda.

Tabla comparativa de sistemas

Resumido para decidir con criterio —siempre orientativo, la elección final depende de tu cubierta concreta:

SistemaMejor paraVentaja principal
Lámina asfálticaCubierta bajo grava o pavimentoFiable y económica
Caucho EPDMCubierta no transitableMuy duradera, pocas juntas
Poliuretano líquidoTerrazas con muchos encuentrosMembrana continua sin juntas
Mortero flexibleTerraza que se va a alicatarSella el vaso bajo el pavimento
El agua no entra por el centro de la terraza; entra por las juntas, los sumideros y los encuentros con el murete. Un sistema es tan bueno como sus remates.
Detalle de un encuentro entre cubierta plana y murete perimetral impermeabilizado

En la imagen, el punto donde se gana o se pierde la impermeabilización: el encuentro entre la superficie plana y el murete perimetral. Ahí la membrana tiene que subir por la pared y rematar por encima del nivel del agua; si se queda corta, el agua la salta por detrás y no hay sistema que valga. Es exactamente lo que encontramos en una cubierta plana de Verín que llevaba tres inviernos filtrando: el remate de la lámina antigua se quedaba corto en el peto.

Por qué fallan las terrazas (los 5 puntos débiles)

Cuando aparece una gotera, casi nunca es porque la membrana del centro haya reventado. Es por uno de estos cinco puntos:

  • Sumideros y desagües. Atascados por hojas o mal sellados en el encuentro con la lámina. Es la causa número uno de agua acumulada.
  • Encuentros con el murete. La membrana no sube lo suficiente o se ha despegado con el tiempo.
  • Juntas de dilatación. Zonas de movimiento que necesitan un tratamiento específico y que a menudo se ignoran.
  • Perforaciones. Anclajes de barandillas, patas de aire acondicionado o macetas que han pinchado la membrana.
  • Pendiente insuficiente. Sin caída hacia el sumidero se forman charcos permanentes que aceleran el envejecimiento.

Cuando el agua entra de forma irregular —solo con lluvia fuerte, solo a veces— estamos ante el tipo de humedad más difícil de localizar. Es la lógica de las filtraciones intermitentes: el punto de entrada casi nunca coincide con la mancha que se ve por dentro.

Mantenimiento para que dure el doble

Una impermeabilización bien hecha puede durar 15 años o más, pero solo con un mínimo de mantenimiento. Lo esencial:

  • Limpiar sumideros y canaletas al menos dos veces al año, sobre todo en otoño con la caída de hoja.
  • Revisar los encuentros y remates tras temporales fuertes.
  • No perforar la membrana para fijar cosas sin sellar después el punto.
  • Vigilar los charcos que no se van: son la señal de que la pendiente o el desagüe fallan.

Ese mismo cuidado con la evacuación del agua es el que recomendamos para los canalones y bajantes: en las cubiertas, el 80 % de los problemas vienen de que el agua no puede salir, no de que la membrana esté mal.

Cuándo reparar y cuándo rehacer

No toda terraza con goteras necesita una obra completa. Si la membrana está en buen estado general y el fallo es localizado —un sumidero, un remate—, se repara el punto y listo. Pero si la membrana está reseca, agrietada en mapa o despegada en varias zonas, parchear solo retrasa el problema: en poco tiempo vuelve a entrar agua por otro sitio. En ese caso lo honesto es rehacer la impermeabilización, y muchas veces conviene aprovechar para mejorar la pendiente y renovar los sumideros.

La única forma de saber en qué caso estás es que alguien suba a la cubierta y la mire de cerca. Si tienes una terraza o azotea que da guerra en Ourense o provincia, solicita presupuesto: revisamos el estado real de la membrana y los puntos críticos, y te decimos si basta con reparar o si toca renovar. Trabajamos la impermeabilización y las cubiertas con acceso por cuerda cuando el perímetro lo requiere, sin montar andamio.

Antón Meixide, autor de la guía

Antón Meixide · Jefe de equipo de verticaleros

15 años en trabajos verticales. Escribe las guías del blog con lo aprendido en más de 480 intervenciones en Ourense, Galicia y el noroeste. Ver su perfil y todas sus guías

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